Si hay algo que llena de orgullo y satisfacción a cualquier cineasta es que un realizador veterano, de esos que son pura historia del cine e influencia absoluta del oficio, acabe prendado de una de sus películas. Y Robert Eggers ha tenido esa suerte: Martin Scorsese ha quedado completamente fascinado con Nosferatu, su último largometraje, y no solo ha brindado grandes elogios al resultado de la cinta, sino que por el camino ha aprovechado para asegurar que el talento de Eggers le tiene completamente prendado.
El oscarizado y veterano director de 82 años no solo es uno de los mejores cineastas de la historia, sino que él mismo es un absoluto cinéfilo que lleva a cabo una importante labor de recuperación y preservación del patrimonio cinematográfico a través de sus fundaciones. Asimismo, también es un importante y activo productor que ayuda a sacar adelante aquellos proyectos, grandes y pequeños, en los que confía.
A Scorsese le gusta estar al día con el cine actual y recientemente conversó con el presentador de TCM Dave Karger sobre la importancia de la preservación de películas y de su pasado como curador audiovisual para la cadena durante en un evento del centro The 92nd Street Y de Nueva York, donde comentó que no hacía mucho que había visto Nosferatu y que había quedado impresionado por el remake de la clásica película de los años 20.
Además de sus elogios para la película, Scorsese también admitió que adoraba el trabajo de Eggers como director, que antes de Nosferatu había estrenado La bruja, El faro y El hombre del Norte.
[Es] increíble. Todo lo que hace, este tipo, es increíble. Y esa es una [película] que no puedes hacer mucho después de verla. Todavía estás en su mundo. Estás allí. Estás en Transilvania, y es realmente, ‘Guau’
Según Scorsese, no solo le gustó Nosferatu, sino que acabó tan inmerso en ella que luego no podía sacarla de su cabeza.
La película, con la que Eggers cumple un sueño de brindar su propia versión de una de las películas que más le ha obsesionado desde que era un niño, nos sitúa en 1838, cuando un joven asesor inmobiliario tiene que viajar hasta Transilvania para cerrar una venta con un cliente, un misterioso conde que vive en un castillo de los Cárpatos. Tras un complicado y siniestro viaje, el conde Orlok (Bill Skarsgård) se comporta de forma bastante extraña y nada parece ir según lo previsto en su castillo. En algún momento, al escéptico joven le queda claro que el Conde no es una persona común y corriente, sino más bien una amenazante criatura de la noche. Para empeorar las cosas, el Conde Orlok también tiene la mira puesta en la esposa de Thomas, Ellen (Lily-Rose Depp), y pronto parte con todas sus pertenencias para finalmente lanzar su hechizo diabólico sobre la joven.
Con un 85% en Rotten Tomatoes, las críticas de Nosferatu fueron generalmente positivas tanto por parte de los críticos como del público, y la película de terror, una de las mejores de 2024. fue un éxito de taquilla con 175 millones de dólares recaudados.