En la vida real, no existió la familia Ryan que vimos en Salvar al Soldado Ryan, pero sí la familia Niland, que creyó que tres de sus hijos habían muerto en la guerra y solo sobrevivió uno de ellos, Frederick William, que volvió a casa sano y salvo. Sin embargo, la realidad fue más poderosa que la ficción, y realmente uno de los hermanos que se creían fallecidos en combate fue liberado en 1945 por los japoneses y volvió a su hogar, en Tonawanda (un municipio de Nueva York), donde vivió hasta el final de sus días. Y sí, su guionista, Robert Rodat, ignoró este último dato para que la historia fuera muchísimo más emocionante.
Salvar al cámara de Salvar al soldado Ryan
A día de hoy, 27 años después de su estreno, podemos afirmar que Salvar al Soldado Ryan es una obra maestra de Steven Spielberg y una de las mejores películas antibélicas jamás rodadas. Pero, en su momento, Miramax movió tantos hilos como pudo en uno de los pufos más grandes de la historia de los Óscar, y aquel año el premio a mejor película fue para… Shakespeare enamorado. Que no es una mala película, pero, siendo honestos, no puede ni empezar a competir con la que nos atañe ahora.
O quizá en la Academia vieron el único error técnico de Salvar al Soldado Ryan y les pareció absolutamente deleznable. Si puedes ver la copia original de la película y vas a la escena en la que Tom Sizemore y Edward Burns cruzan un puente que Ryan está a punto de volar por los aires, fíjate en la esquina inferior derecha, porque allí hay un camarógrafo y un técnico sosteniendo un cable durante un segundo, sin que nadie dijera a la hora de editarla «Oye, haz un zoom y quítalos de en medio».

DreamWorks
Sin embargo, no corras a ver el error en streaming, porque ha desaparecido digitalmente haciendo que, ahora sí, la película sea absolutamente perfecta. ¿Es, quizá, el momento de llamar a la Academia y decirles que deberían sufragar su error de 1998?