Mike White tuvo tres años para preparar la tercera temporada de The White Lotus. Al fin y al cabo, HBO renovó la serie justo antes de que empezara la segunda, confiando en su éxito. Y, aunque puede que el público no esté siendo tan benevolente con las dos anteriores, lo cierto es que en términos de audiencia está funcionando estupendamente bien. De hecho, a solo un día de conocer el final, no son pocos los que se han empezado a quejar de un aparente error grave en su trama: la relación entre Mook y Gaitok.
The White Boring
Es bien sabido que Mike White no da puntada sin hilo. Y, aunque desde el principio de la temporada ha habido miles de personas quejándose de que la trama del encargado de seguridad y la coach no va a ningún sitio y cae en todos los tópicos: el hombre budista que hace tonterías por una chica guapa, la mujer que se cree por encima de un pobre muchacho… Pero lo cierto es que se está mirando desde el prisma equivocado.
Al final, no podemos olvidar que esta serie no es Solo asesinatos en el edificio: en primer lugar, es una sátira y un diálogo sobre el poder, el dinero y las relaciones. En segundo, un misterio. Y es en esa primera concepción donde tiene sentido la relación entre Mook y Gaitok. Al fin y al cabo, es más una trama sobre la sociedad en las naciones en desarrollo. Mook quiere tener más en la vida de lo que tiene ahora mismo, y Gaitok está contento con su trabajo en seguridad. Y a ella no le gusta un pelo.
La única manera en la que Gaitok puede conseguir subir de escalafón social y así contentar a su querida, es utilizando la violencia. Pero, como ha quedado claro, la aborrece debido a su religión, el budismo. No son pocos los fans que ya han predicho que le pasará algo malo en el episodio final relacionado con la violencia, y les perjudicará para siempre. No es un acercamiento amoroso, sino un comentario social. Si piensas que «no pasa nada»… ¡Es que igual no sabes el tipo de serie que estás viendo!