No era la mejor de aquel año y se ganó la fama de «la peor ganadora del Oscar a Mejor película»
En 1991 el director y guionista Paul Haggis, cocreador de Walker, Texas Ranger y guionista de, entre otras, Million Dollar Baby y varias películas de James Bond, había acudido a la premiere de El silencio de los corderos cuando, de camino a casa, fue asaltado frente a un Blockbuster. Aquel incidente, según contaría después, le hizo reflexionar sobre el racismo y clasismo en la sociedad estadounidense: «Me desperté pensando en esos chicos que me habían robado el coche», recordaría Haggis años después para una entrevista con Los Angeles Magazine. «Dije: ‘Debería volver a dormirme, pero si vuelvo a dormirme, se me olvidará la idea, ¿no?’. Así que me arrastré hasta el estudio y empecé a escribir. No dejaba de hacerme preguntas. A las 10 de la mañana tenía un borrador de 35 páginas. Más tarde llamaría a Bobby Moresco para convertirlo en guion».
Aquel guion se convirtió en Crash (Colisión), una película que llegó a las salas de cine en 2005 y que ahora acaba de cumplir nada menos que 20 años. Haggis, para quien era su segundo largometraje como director, llevó a cabo su proyecto con poco más de 6 millones de dólares y recaudó casi 100 millones con la película, que también fue un éxito en los Oscar.
Nominada a seis premios de la Academia, Crash ganó 3 Oscars en su edición, entre ellos el de Mejor película. Además, también ganaría Mejor guion original y Mejor montaje. La película está disponible actualmente con tu suscripción a Prime Video.
Sin embargo, fueron muchos los que consideraron que Crash no debía haber ganado el Oscar a Mejor película y, aún 20 años más tarde, es una de las eternas mencionadas en las conversaciones/artículos sobre premios que no acabaron en las manos de quienes más lo merecían. En aquella edición, cuando todavía solo se nominaban cinco filmes en la categoría estrella, las otras nominadas eran Munich, Capote, Buenas noches y buena suerte y Brokeback Mountain. Todas ellas cintas con una gran reputación pero entre las que la gran favorita era el western romántico dirigido por Ang Lee con Heath Ledger y Jake Gyllenhaal como protagonistas.
Incluso el propio Haggis hablaría así en una entrevista con Uproxx 10 años después: «¿Era la mejor película del año? No lo creo. Había películas maravillosas ese año. […] Crash, por alguna razón, impactó a la gente, la conmovió. Y no se pueden juzgar estas películas así. Me alegro mucho de tener esos Oscar. Pero no deberían preguntarme cuál fue la mejor película del año, porque no votaría por Crash solo porque vi el talento de las otras películas. Sin embargo, por alguna razón, esa fue la película que más conmovió a la gente ese año».
No obstante, ese mismo año también quiso compartir una reflexión que le escuchó hacer a Jack Nicholson al respecto de merecer o no merecer hablando con The HuffPost: «La gente suele decir: ‘¿Merecía tal o cual película ganar un Oscar?». Y recuerdo a Jack Nicholson; alguien le preguntó si una película -no la mía, sino otra- merecía ganar un Oscar, y él dijo: ‘¿Ganó? Pues entonces se lo merecía».
No obstante, un 74% en Rotten Tomatoes, es la película ganadora del Oscar a Mejor película realizada en el siglo XXI con peor puntuación.
Protagonizada por todo un elenco de estrellas cuyas interpretaciones fueron lo mejor de la película –Sandra Bullock, Don Cheadle, Matt Dillon, Brendan Fraser, Terrence Howard y Thandiwe Newton, entre otros-, Crash aborda las últimas 24 horas de las vidas de un grupo de personas que aparentemente no tienen nada que ver pero que están conectadas para explorar su verdadero tema de fondo: las tensiones raciales en Los Ángeles.
Como contó Haggis a HuffPost, su objetivo siempre fue «desmentir a los liberales», mostrar la hipocresía de la sociedad señalando a las personas que se obsesionan con lo políticamente correcto, pero que a menudo ignoran sus propios prejuicios: «Es demasiado fácil desmentir a quienes consideramos racistas. Son esas personas las que piensan: ‘Lo tenemos todo resuelto’ y las que piensan: ‘Somos buenas personas, somos buenos liberales’; esas son las personas en las que no se puede confiar, porque hay cierto nivel de negación».